Berlín plantea un nuevo mecanismo europeo que permita actuar con rapidez en las fronteras exteriores ante llegadas masivas y agilizar los retornos
El Gobierno alemán ha planteado un nuevo mecanismo europeo para responder con mayor rapidez a situaciones excepcionales en las fronteras exteriores de la Unión Europea, tomando como referencia la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta a finales de julio. La propuesta fue presentada el sábado 26 de septiembre por el ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, durante una reunión celebrada en Múnich con ministros europeos de Interior y el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner.
La iniciativa no constituye todavía una nueva norma europea. Se trata de una propuesta política destinada a reforzar los mecanismos de actuación de la UE cuando uno de sus Estados miembros afronte una llegada masiva que pueda desbordar sus capacidades.
Una respuesta europea rápida ante las crisis fronterizas
Dobrindt defendió que Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, disponga de una capacidad específica para intervenir rápidamente cuando un Estado miembro se vea sometido a una presión extraordinaria. Su propuesta contempla una fuerza que pueda prestar asistencia al país afectado en un plazo de 24 horas.
El ministro alemán pidió además ampliar las capacidades de Frontex en las operaciones de retorno y mejorar la respuesta europea ante situaciones excepcionales en las fronteras exteriores. El comisario Magnus Brunner también se mostró partidario de reforzar la agencia para que pueda intervenir antes de que determinados episodios se conviertan en crisis de mayor dimensión.
La reunión de Múnich abordó asimismo la aplicación del Pacto Europeo de Migración y Asilo, el refuerzo de las fronteras exteriores y la necesidad de mejorar los procedimientos de retorno. Entre las ideas debatidas figura también la posibilidad de crear centros de retorno fuera de la Unión Europea para personas que no tengan derecho a permanecer en territorio comunitario.
Dobrindt citó expresamente el caso de Ceuta como ejemplo de la clase de situación que debería activar un mecanismo europeo de respuesta rápida. Su intervención convierte así la crisis de la ciudad autónoma en una referencia dentro del debate europeo sobre inmigración y protección de fronteras.
La propuesta alemana incluye también la posibilidad de establecer procedimientos de retorno acelerados en determinadas situaciones excepcionales. Dobrindt relacionó estos episodios con la actuación de redes de tráfico de personas y con campañas de desinformación. Estas últimas afirmaciones corresponden a la posición expresada por el ministro alemán y no deben confundirse con conclusiones independientes sobre las causas de la crisis de Ceuta.
Ceuta, de crisis española a asunto europeo
La crisis comenzó el 30 de julio, cuando se produjo una entrada masiva de personas desde Marruecos hacia Ceuta. Las cifras comunicadas desde entonces han variado según la fuente y el momento. El Gobierno español ha utilizado la referencia de unas 70.000 entradas, aunque otras estimaciones han manejado cifras diferentes.
La llegada desbordó inicialmente la capacidad de la ciudad y obligó a activar recursos extraordinarios de identificación, alojamiento y retorno. El Gobierno español comunicó el 24 de septiembre que 7.533 personas habían regresado ya a Marruecos, 7.099 de forma voluntaria y 364 mediante expedientes de expulsión.
Los menores no acompañados constituyen uno de los principales problemas derivados de la crisis. Las autoridades españolas han puesto en marcha procedimientos específicos para identificar a los menores y estudiar la reagrupación familiar, mientras continúan los esfuerzos para descongestionar los recursos de acogida.
España también ha solicitado apoyo a la Comisión Europea, Frontex y Europol para las labores de identificación y triaje. Bruselas ha puesto a disposición de España fondos de emergencia destinados a reforzar la capacidad de acogida, la protección de la frontera y los procedimientos de retorno.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó recientemente que «Ceuta es Europa» y que la Unión estaría junto a la ciudad. La Comisión ha expresado igualmente su disposición a reforzar el apoyo operativo de Frontex.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha reclamado una mayor presencia europea en la ciudad y un refuerzo de Frontex y de la Agencia Europea de Asilo.
Ahora, el principal interrogante es si la propuesta alemana llegará a convertirse en una modificación efectiva de los mecanismos europeos. Para ello serán necesarias negociaciones entre los Estados miembros y las instituciones de la Unión y, en su caso, la correspondiente tramitación legislativa.
Lo ocurrido en Ceuta ha dejado, por tanto, de ser únicamente una cuestión bilateral entre España y Marruecos. La ciudad autónoma se ha convertido en uno de los ejemplos utilizados en Bruselas y en otras capitales europeas para debatir cómo debe reaccionar la Unión ante futuras llegadas masivas a sus fronteras exteriores.





