En una demostración de compromiso, liderazgo y sincronía operativa, el general del aire Francisco Braco Carbó — Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA) — realizó un salto en paracaídas en modalidad tándem junto a un especialista de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA) sobre la base aérea de Alcantarilla (Murcia). Se lanzó desde unos 4.000 metros de altura y alcanzó una velocidad de caída libre cercana a los 220 km/h antes de abrir el paracaídas.
El salto tuvo lugar durante la visita oficial del JEMA a la Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y a la Escuela Militar de Paracaidismo “Méndez Parada”, instalaciones fundamentales para la formación en técnicas de salto, infiltración y apoyo operativo.
La operación no solo puso de relieve la magnífica destreza técnica de la PAPEA — unidad de alta especialización creada en 1978 con funciones formativas y de exhibición — sino que también simbolizó el nexo directo entre la cúpula del Ejército del Aire y del Espacio y sus unidades de élite en el ámbito de la enseñanza operativa.
A través de sus canales oficiales, el Ejército del Aire y del Espacio difundió imágenes del descenso a gran velocidad, que refuerzan la imagen de una institución comprometida con la excelencia y dispuesta a “estar en primera línea”, incluso en un ejercicio claramente simbólico.
Este tipo de actividades —aparentemente arriesgadas— muestran una doble cara: por un lado visibilizan las capacidades técnicas y humanas del personal militar; por otro, sirven como estímulo motivacional para las generaciones en formación, al comprobar que la cúpula no permanece al margen de la acción. En tiempos donde la operatividad y la vinculación emocional con el personal son claves, este salto refleja con nitidez ese compromiso.





