Zaragoza ha vuelto a convertirse en un punto neurálgico para la aviación militar europea con la conclusión del ETAP-C 25-03, uno de los entrenamientos tácticos avanzados más exigentes y completos del continente. Durante varias semanas, tripulaciones de transporte aéreo de España, Alemania, Dinamarca, Rumanía, Polonia y República Checa han compartido cielo y tierra en un ejercicio que, por su complejidad y realismo, se consolida como un referente internacional en la preparación operativa.
El despliegue de medios ha sido notable: A400M, C-130J, C-27J y C-295 han volado en escenarios diversos que abarcaron desde los campos de maniobra de San Gregorio y Bardenas hasta aeródromos como los de Teruel, Huesca o Villanubla, recreando situaciones que exigen a las tripulaciones el máximo nivel de coordinación y resistencia.
A este esfuerzo internacional se sumó la implicación de un amplio abanico de unidades españolas —desde las alas de transporte y caza hasta equipos especializados como el EZAPAC, la BRIPAC o la batería Mistral del RACA 20— que han contribuido a diseñar un marco táctico de enorme realismo. El resultado: innumerables misiones en escenarios simulados de alto riesgo, donde los pilotos y sus tripulaciones pusieron en práctica tácticas, técnicas y procedimientos esenciales para garantizar la eficacia operativa en entornos hostiles.
El curso, además, contó con un momento especialmente simbólico: la presencia de Su Majestad el Rey, que participó en una de las misiones a bordo de un A400M del Ala 31, comprobando en primera persona las exigencias del adiestramiento.
El Ejército del Aire y del Espacio reafirma así su apuesta por la excelencia y la cooperación internacional, garantizando que sus tripulaciones —y las de sus aliados— alcancen un nivel de preparación óptimo para afrontar con éxito los desafíos de la aviación militar contemporánea.





