Leonor de Borbón culmina un hito clave en su formación militar con su primer vuelo en solitario

La Princesa Leonor en un PC21, Pilatus, preparada para su primer vuelo en solitario.
La Princesa Leonor preparada para su primer vuelo en solitario.

La Princesa de Asturias, Leonor de Borbón y Ortiz, ha alcanzado uno de los hitos más significativos de su formación militar al realizar su primer vuelo en solitario en la Academia General del Aire y del Espacio (AGA), en San Javier. El acontecimiento, que tuvo lugar el 18 de diciembre de 2025, marca un paso decisivo en su preparación como futura jefa del Estado y capitana general de las Fuerzas Armadas.

El primer vuelo en solitario, conocido en el ámbito aeronáutico como la “suelta”, constituye un momento determinante en la carrera de cualquier alumno piloto. No se trata de un gesto simbólico, sino de la constatación de que el cadete ha adquirido los conocimientos, la destreza técnica y la madurez necesarias para operar una aeronave sin la supervisión directa de un instructor. En el caso de la princesa Leonor, este logro se produce tras meses de formación intensiva, siguiendo los mismos criterios de exigencia que el resto de alumnos de la academia.

La heredera se incorporó a la AGA el 1 de septiembre de 2025, en el tercer y último año de su formación militar, después de completar etapas previas en el Ejército de Tierra y en la Armada. En San Javier ha seguido un programa académico y operativo que combina enseñanza teórica, sesiones en simulador, vuelos de instrucción con instructor y preparación específica en procedimientos de seguridad, navegación y toma de decisiones en vuelo.

El entrenamiento aéreo se desarrolla a bordo del Pilatus PC-21, el avión de enseñanza avanzada utilizado por el Ejército del Aire y del Espacio para la formación de sus pilotos. Antes de poder volar en solitario, la princesa tuvo que superar distintas fases previas, que incluyen la evaluación continua de sus capacidades, el dominio de los procedimientos estándar y la superación de pruebas prácticas que garantizan la seguridad del vuelo.

Leonor muestra a sus compañeros el parche distintivo de su suelta en PC-21.

La formación en la AGA no se limita al ámbito estrictamente aeronáutico. El programa incluye también actividades propias de la vida militar, como ejercicios de supervivencia en el mar, adiestramiento físico específico, instrucción militar general y la participación en actos tradicionales de la institución. Todo ello tiene como finalidad formar no solo aviadores competentes, sino oficiales preparados para asumir responsabilidades en un entorno exigente.

Las imágenes difundidas con motivo del vuelo muestran a la princesa en distintas fases del proceso, desde la preparación previa en tierra y la revisión de la aeronave, hasta la celebración posterior junto a sus compañeros. El desarrollo del ejercicio se produjo en un ambiente de normalidad académica, reflejo de la integración de Leonor en la rutina diaria de la academia.

Este primer vuelo en solitario tiene, además de su dimensión técnica, un profundo valor simbólico. Representa la asunción de responsabilidad individual, la confianza en la propia preparación y el compromiso con una formación que busca dotar a la futura jefa del Estado de un conocimiento directo de las Fuerzas Armadas a las que un día habrá de representar.

Con este hito, la Princesa de Asturias continúa avanzando en un itinerario formativo diseñado para combinar rigor, experiencia y vocación de servicio, consolidando una preparación que se proyecta más allá de lo académico y se inscribe en el ejercicio responsable de su futuro papel institucional.

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