La ciudad italiana de Fano (región de Las Marcas) ha confirmado el hallazgo de los restos de una basílica romana que coincide con la descripción que Marco Vitruvio Pollión dejó en el De Architectura. La estructura apareció bajo la Piazza Andrea Costa durante una excavación preventiva ligada a la reurbanización del entorno.
La Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio de Ancona y Pesaro-Urbino sitúa el edificio en torno a 50 por 35 metros y subraya que los datos de campo encajan con el texto vitruviano, incluida la localización exacta de una columna angular hallada el 16 de enero en un sondeo dirigido.

Excavación preventiva y localización bajo el centro urbano
Los trabajos se desarrollan en el marco de una intervención municipal de rehabilitación de la plaza, vinculada a un proyecto del PNRR (plan de recuperación italiano), con supervisión arqueológica. Según la Soprintendenza, los resultados presentados públicamente el 19 de enero en Fano son fruto de una asistencia y excavación preventiva iniciada durante la obra de reurbanización de Piazza Andrea Costa.
La identificación se produce después de años de hipótesis sobre la ubicación de la basílica descrita por Vitruvio. Reuters recuerda que en 2023 se documentó en la ciudad otro gran edificio romano que fue interpretado por algunos como candidato, pero la atribución no se consolidó como la actual.
La prueba clave: la columna angular donde “debía” estar
El elemento considerado decisivo por los equipos de excavación fue un sondeo en la cercana Piazza degli Avveduti, diseñado a partir de las proyecciones planimétricas deducidas del tratado. La Soprintendenza indica que la confirmación definitiva llegó el 16 de enero, con el hallazgo de una columna angular en el punto previsto por la reconstrucción basada en Vitruvio. (En el área excavada se han identificado, además, un tramo de muro perimetral con restos de enlucido, basamentos y amplias superficies de preparación del pavimento. Parte del suelo original se habría perdido por transformaciones urbanas posteriores, al levantarse edificios medievales y modernos sobre la zona.

Medidas y elementos que encajan con el De Architectura
Vitruvio describe en el libro V del De Architectura una basílica construida en Fano con un esquema de proporciones y un sistema de columnas que, según la autoridad patrimonial italiana, encuentra ahora correspondencia material. La Soprintendenza cifra el edificio en torno a 50 × 35 metros y destaca el hallazgo de cinco columnas de 1,5 metros de diámetro, separadas aproximadamente 4 metros entre sí.
La dimensión de las columnas también coincide con el dato transmitido por el propio Vitruvio: en su descripción, las columnas alcanzan 50 pies de altura y 5 pies de grosor (en torno a 15 metros y 1,5 metros, respectivamente, según conversiones habituales del pie romano). La Soprintendenza añade que las técnicas constructivas y los puntos aún abiertos (como la ubicación del aedes Augusti y la articulación interna del complejo) serán objeto de nuevas campañas de estudio.

La singularidad del hallazgo se apoya en una afirmación rara en la literatura técnica antigua: Vitruvio pone esta basílica como ejemplo en su tratado y señala que él mismo se ocupó de su construcción. La tradición historiográfica ha considerado durante siglos que se trataba del único edificio que el autor reclamaba de forma explícita como obra propia, lo que ha alimentado reconstrucciones teóricas desde el Renacimiento.
En la presentación pública, la Región de Las Marcas subrayó que se trata del único edificio atribuible “con certeza” al arquitecto romano, con participación de autoridades municipales, regionales y del Ministerio de Cultura italiano.
Fano romana: Fanum Fortunae y la vía que conectó Roma con el Adriático
Fano ocupa el emplazamiento de la antigua Fanum Fortunae, asociada en las fuentes a un santuario o templo dedicado a Fortuna y citada en el registro antiguo desde 49 a. C., cuando Julio César controló la localidad. Un recurso académico de referencia como Pleiades sitúa esa primera mención en ese año y señala el establecimiento posterior de una colonia en época de Augusto.
La ciudad se integraba en un eje estratégico por la Via Flaminia, construida en 220 a. C. para unir Roma con Ariminum (Rímini) en la costa adriática.
Conservación y próximos pasos en un entorno urbano activo
Con la estructura bajo una plaza céntrica, el reto inmediato es compatibilizar la protección de los restos con el uso cotidiano del espacio. Reuters recoge que las autoridades locales trabajan en fórmulas para proteger el yacimiento sin bloquear por completo una zona muy transitada, y en asegurar financiación para campañas de excavación y estudio a medio plazo.
La Soprintendenza, por su parte, anticipa nuevas intervenciones para precisar la lectura del edificio y revisar, con base arqueológica, hipótesis acumuladas durante siglos por la historiografía de la arquitectura.


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