Defensa alerta del riesgo de espionaje por la futura fábrica china de coches en Ferrol

Vista del Puerto Exterior de Ferrol, en A Coruña, uno de los principales enclaves industriales y logísticos de la ría ferrolana.
Vista del Puerto Exterior de Ferrol, en A Coruña, uno de los principales enclaves industriales y logísticos de la ría ferrolana.

El Ministerio de Defensa ha expresado su preocupación por los posibles riesgos para la seguridad nacional asociados a la instalación de una fábrica de vehículos del grupo chino SAIC Motor en el puerto exterior de Ferrol, debido a su proximidad con instalaciones estratégicas de la Armada y los astilleros de Navantia. Fuentes del departamento han confirmado que entre las principales inquietudes figura el potencial riesgo de espionaje.

La futura planta estaría situada a aproximadamente cinco kilómetros en línea recta del Arsenal de Ferrol, una de las principales bases de la Armada española, y del complejo naval de Navantia. En estas instalaciones se encuentran las fragatas F-100 y se construyen actualmente las nuevas F-110, además de desarrollarse actividades relacionadas con sistemas militares y tecnologías sensibles.

Según las informaciones publicadas, las evaluaciones realizadas desde el ámbito de Defensa analizan no solo posibles labores de inteligencia convencional, sino también los riesgos vinculados al acceso a información sensible, la ciberseguridad y el entorno industrial que comparte proveedores y trabajadores con Navantia.

El proyecto de SAIC, propietario de la marca MG, contempla una inversión inicial cercana a 200 millones de euros. La Xunta declaró la iniciativa Proyecto Industrial Estratégico y prevé que las obras puedan comenzar en 2027, con el objetivo de que la planta esté operativa en 2028. El complejo podría alcanzar una capacidad de producción de 120.000 vehículos al año y generar alrededor de 1.000 empleos directos en Ferrol, además de empleo indirecto y un polo logístico asociado en As Pontes.

El Gobierno central, sin embargo, no ha planteado por ahora paralizar el proyecto. El ministro Óscar López ha señalado que este tipo de inversiones son sometidas a evaluaciones económicas, industriales y de seguridad nacional y que pueden establecerse condiciones para garantizar su viabilidad.

La Xunta, por su parte, ha defendido la inversión y ha pedido compatibilizar las exigencias de seguridad con una oportunidad industrial que considera estratégica para Ferrolterra. Al tratarse de una inversión procedente de un país extracomunitario, la operación necesitará finalmente la autorización del Gobierno mediante el mecanismo de control de inversiones extranjeras.

comparte la noticia
X
Facebook
Threads

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *