La ministra de Sanidad, Mónica García, viajó el pasado domingo a Ceuta en su primera visita a la ciudad desde el estallido de la crisis migratoria del 30 de julio. Allí se reunió con el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez; la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), Isabel Muñoz; y el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. Fue recibida entre abucheos y gritos de «dimisión», y ante los medios se mostró tajante: «En Ceuta no hay un colapso sanitario» (Infobae). Horas antes, dos médicos de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta habían contradicho abiertamente ese relato, denunciando pacientes con «sífilis, gonorrea y tuberculosis» y un fallecido «con síntomas compatibles con fiebre tifoidea». Hablaron incluso de un «brote epidémico infeccioso» y de un hospital que ha tenido que habilitar por primera vez su Unidad de Catástrofes, un área nunca antes utilizada para la población ceutí (OkDiario).
Cifras oficiales: 5.800 atendidos, hospital al 50% y dos casos de tuberculosis confirmados
La ministra reconoció que existe «una crisis humanitaria» y «un riesgo para la salud», aunque insistió en que no hay colapso, y puso como prueba que no ha sido necesario reclamar a ningún profesional de sus vacaciones y que el hospital se encuentra al 50% de ocupación de camas. Según sus propios datos, 5.801 personas han sido atendidas por el sistema sanitario en las últimas dos semanas, con dos casos de tuberculosis confirmados —uno de ellos en un menor— y una veintena de casos sospechosos adicionales; calificó el riesgo epidemiológico de «moderado» para los migrantes y «bajo» para el resto de la población ceutí (El Español-Invertia). Pidió además al Gobierno de Ceuta que ceda espacios adicionales para atender a los recién llegados, y volvió a rechazar cualquier vínculo entre «inmigración y enfermedad», al que tildó de «injusto y xenófobo».
Un dato que sitúa la magnitud humana de la crisis
Más allá del debate sanitario, la dimensión humana del episodio migratorio es considerable: según la ONG Caminando Fronteras, 145 personas han fallecido entre el 30 de julio y el 11 de agosto, 78 de ellas en territorio español y 67 en Marruecos (Infobae).
Una crisis que los propios médicos sitúan como estructural, previa a la emergencia migratoria
Los problemas de la sanidad ceutí no nacieron con la crisis migratoria, sino que esta los encontró ya instalados. El Sindicato Médico venía denunciando desde 2024 una situación «de mal en peor», con carencia de especialistas en áreas como Oncología, Traumatología, Psiquiatría y Urgencias, y había llegado a pedir la dimisión de García en abril de este mismo año por el deterioro sanitario en Ceuta y Melilla (OkDiario). El Colegio de Médicos habla de saturación y la Confederación Española de Sindicatos Médicos, de una situación «crítica que no es nueva». El choque de esta semana entre la ministra y los profesionales sanitarios es, en ese sentido, la escalada más reciente de un conflicto que se arrastra desde hace casi dos años.





