Un insólito fenómeno ha sorprendido a vecinos y bañistas en Santa Pola, Alicante, después de que el mar se retirara repentinamente de la costa para regresar horas más tarde y avanzar muy por encima de su línea habitual.
El episodio se registró el lunes 24 de agosto y fue especialmente visible en Gran Playa y Playa Lisa. En torno a las 13:30 horas, el agua comenzó a retroceder y la orilla llegó a desplazarse aproximadamente diez metros mar adentro. Unas tres horas después se produjo el movimiento contrario: el Mediterráneo recuperó el terreno perdido y continuó avanzando hasta alcanzar espacios normalmente secos.
Según explicó el concejal de Playas de Santa Pola, Ángel Piedecausa, el agua llegó a superar en algunos puntos unos 200 metros la posición habitual de la orilla, alcanzando incluso la calzada del paseo Blasco Ibáñez. La Policía Local realizó cortes temporales de tráfico como medida preventiva. No se han comunicado daños materiales de relevancia.
El fenómeno recibe el nombre de meteotsunami o rissaga y, pese a su denominación, no está relacionado con un terremoto submarino. AEMET explica que puede originarse cuando determinadas ondas atmosféricas provocan cambios rápidos de presión que se transmiten a la superficie marina. En determinadas configuraciones de playas, bahías o puertos, estas oscilaciones pueden entrar en resonancia y amplificar considerablemente el movimiento del agua.
Santa Pola ya vivió un episodio similar en 2021, aunque entonces las consecuencias fueron mayores y se registraron daños en varias embarcaciones del puerto.
Las imágenes de este nuevo episodio han llamado poderosamente la atención: primero, una playa que parecía crecer ante la retirada del Mediterráneo; apenas unas horas después, el agua recuperaba el terreno y se internaba hacia el paseo marítimo.





