La Guardia Civil ha rescatado en Calahorra (La Rioja) a seis trabajadores asiáticos que estaban siendo sometidas a explotación laboral. La actuación se enmarca en la denominada operación Huotui, en la que han sido detenidos cuatro individuos acusados de integrar una organización criminal dedicada presuntamente a la trata de seres humanos con fines de explotación laboral, además de delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal.
Las pesquisas económicas realizadas durante la investigación permitieron descubrir que el principal responsable del entramado movió en sus cuentas bancarias más de 5,2 millones de euros entre 2019 y 2025, de los cuales aproximadamente 3,4 millones carecen de un origen justificado.
Origen de la investigación
La investigación se inició a raíz de una inspección en una nave en obras situada en el polígono industrial Azucarera de Calahorra, donde los agentes detectaron indicios de que podría existir una red dedicada a la explotación laboral.
Durante la actuación policial, varios trabajadores de nacionalidad china abandonaron el lugar precipitadamente al percatarse de la presencia de los agentes. Al mismo tiempo, el encargado de la obra intentó dificultar la labor de los investigadores aprovechando las dificultades idiomáticas para evitar responder a sus preguntas.
Las diligencias posteriores permitieron identificar a tres hombres y una mujer como presuntos responsables de la estructura criminal, encargados de dirigir la actividad y gestionar el dinero obtenido a través de la explotación de los trabajadores.

Jornadas extenuantes y condiciones precarias
Según la investigación, la organización captaba en China a personas en situación vulnerable y las trasladaba a España utilizando visados de turista. Una vez en territorio español eran empleadas en obras de construcción.
Los trabajadores realizaban jornadas de entre 12 y 14 horas diarias, siete días a la semana, sin cumplir las normas de seguridad propias del sector, lo que suponía un riesgo para su salud e integridad física.
Del salario que percibían se les descontaban cantidades por alojamiento y manutención. Dormían en colchones colocados sobre palés de madera y en instalaciones con graves deficiencias higiénicas y sin condiciones mínimas de habitabilidad.
La organización mantenía el control sobre ellos mediante intimidaciones y episodios de violencia.
Intervenciones y medidas adoptadas
Durante la fase final de la operación los agentes intervinieron 11.000 euros en efectivo, diversa documentación relevante para la investigación y varios vehículos utilizados por la red.
Además, se procedió al bloqueo de once cuentas bancarias vinculadas a los investigados y a la suspensión temporal de la empresa que supuestamente servía de cobertura para la actividad delictiva.
Uno de los trabajadores liberados presentaba una lesión en un pie y todos ellos recibieron asistencia y alimentos tras ser rescatados.
La investigación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Calahorra, con apoyo de la Guardia Civil de Arnedo, patrullas de Seguridad Ciudadana, el grupo cinológico especializado en detección de dinero y las unidades USECIC de La Rioja y Navarra. En la atención a las víctimas también colaboraron el Ayuntamiento de Logroño y varias organizaciones no gubernamentales especializadas en apoyo social.





