La crisis migratoria de Ceuta sumó anoche un nuevo episodio de violencia. Cuatro militares españoles resultaron heridos tras ser víctimas de una emboscada en el barrio de Benzú, en el noroeste de la ciudad autónoma, fronterizo con Marruecos. La Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron a doce personas, todas de nacionalidad marroquí, en la operación posterior.
Una emboscada planificada contra un vehículo militar
Los hechos se produjeron sobre las 5:30 horas de la madrugada, cuando cuatro efectivos del Ejército, adscritos a la Comandancia General de Ceuta, se dirigían en un vehículo no blindado a un punto de vigilancia establecido en la zona. Según fuentes de la Jefatura Superior de Policía citadas por Europa Press, al llegar al lugar un grupo de entre 30 y 40 personas surgió de distintos puntos y rodeó el coche.
Los atacantes comenzaron a lanzar piedras de grandes dimensiones contra el vehículo, causando daños de consideración. Ante la intensidad de la agresión, los cuatro militares abandonaron el coche y emprendieron la huida a pie en dirección a Calamocarro, recibiendo impactos de piedra durante la persecución que les provocaron lesiones y contusiones. Lograron alertar al 112, lo que permitió movilizar un dispositivo conjunto de Policía Nacional y Guardia Civil.
Doce detenidos y varios fugados por el mar
A la llegada de las primeras patrullas, gran parte del grupo emprendió la huida de nuevo hacia Benzú, iniciándose una operación de búsqueda que culminó con la detención de doce personas, todas de nacionalidad marroquí. Según El Faro de Ceuta, tendrían edades comprendidas entre los 35 y los 40 años. Parte de los implicados intentó escapar lanzándose al mar, por lo que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil tuvo que desplegar labores de localización en la zona. Los cuatro militares fueron trasladados a un centro sanitario para recibir asistencia por sus lesiones. La investigación permanece abierta para identificar y localizar al resto de los participantes.
El episodio se enmarca en una noche de tensión generalizada en la ciudad. Horas antes, ceutíes habían protestado frente a la Delegación del Gobierno exigiendo la expulsión de los inmigrantes que permanecen en las calles y la dimisión de los responsables políticos, en un contexto de crisis derivada de la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes a finales de julio. El Gobierno de Ceuta ha pedido rebajar la tensión, aunque ha admitido que la población está «cansada» y necesita «respuestas».
La Unión de Militares de Tropa (UMT) manifestó «su más enérgica repulsa e indignación» ante lo que calificó de emboscada contra personal desplegado en la ciudad, y exigió a Defensa una revisión «inmediata y urgente» de los protocolos de seguridad, denunciando la «indefensión operativa y jurídica» de las Fuerzas Armadas en el terreno.
El incidente coincide con la comparecencia en el Congreso del ministro de Justicia, Félix Bolaños, quien este jueves rinde cuentas ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional sobre la gestión de la crisis, 28 días después del inicio de la entrada masiva a Ceuta.





