Estados Unidos ha vuelto a mostrar una de las capacidades llamadas a transformar el combate de largo alcance. El Ejército estadounidense ha desplegado durante el ejercicio Valiant Shield 2026 su sistema hipersónico Dark Eagle, oficialmente denominado Long-Range Hypersonic Weapon (LRHW), ante la presencia del almirante Samuel J. Paparo, responsable del mando estadounidense en el Indo-Pacífico.
Las imágenes difundidas por el propio Ejército muestran a militares de la 7.ª División de Infantería realizando operaciones de entrenamiento con el sistema durante las maniobras desarrolladas en junio. Valiant Shield está concebido precisamente para integrar fuerzas terrestres, aéreas, navales y otras capacidades en operaciones multidominio de elevada intensidad.
Dark Eagle no es un misil convencional. Su arquitectura utiliza un cohete impulsor que acelera el conjunto antes de liberar el Common Hypersonic Glide Body (C-HGB), un vehículo planeador capaz de desplazarse a velocidades hipersónicas y maniobrar durante su trayectoria hacia el objetivo.
El Departamento de Defensa estadounidense considera hipersónicos los sistemas capaces de superar Mach 5, pero su peligrosidad no depende únicamente de la velocidad. La combinación de velocidad, alcance, maniobrabilidad y una trayectoria diferente a la de los misiles balísticos tradicionales reduce el tiempo disponible para detectar, seguir e interceptar la amenaza.
El alcance atribuido públicamente al LRHW ronda las 1.725 millas, unos 2.775 kilómetros, lo que permite atacar objetivos estratégicos desde distancias muy superiores a las de la artillería convencional.
Su función está especialmente orientada contra objetivos de gran valor y fuertemente protegidos: centros de mando, sistemas de defensa aérea y antimisiles, instalaciones de comunicaciones o capacidades de ataque de largo alcance. El propio Pentágono señala que Dark Eagle ha sido desarrollado combinando velocidad, precisión, maniobrabilidad y supervivencia para complicar la respuesta del adversario.
El programa, además, está entrando en una nueva etapa. En marzo de 2026, el Army Contracting Command adjudicó un contrato de 2.700 millones de dólares relacionado con el desarrollo y producción de Dark Eagle, considerado una de las principales prioridades de modernización del Ejército estadounidense.
Su presencia en Valiant Shield tiene por ello un significado que va mucho más allá de una simple exhibición tecnológica. Estados Unidos está ensayando cómo desplegar e integrar estas armas dentro de una red de sensores, centros de mando y plataformas capaces de localizar un objetivo y atacarlo a enorme distancia en cuestión de minutos.
En el inmenso escenario del Indo-Pacífico, donde las distancias condicionan cualquier operación militar, Dark Eagle pretende convertirse en uno de los nuevos brazos de largo alcance de las fuerzas estadounidenses.





