El Rey concluye su viaje de Estado a Finlandia defendiendo que las amenazas contra un Estado miembro afectan al conjunto de Europa y reclama una mayor solidaridad entre sus socios
El rey Felipe VI ha concluido este miércoles su viaje de Estado a Finlandia, que comenzó el pasado 5 de octubre y que ha tenido como uno de sus principales ejes la seguridad europea. En su última jornada, celebrada en Rovaniemi, el monarca ha defendido que las amenazas que afectan a un Estado miembro no pueden considerarse problemas exclusivamente nacionales y ha relacionado la seguridad del flanco norte y del flanco sur de la Unión Europea.
Durante la clausura del seminario «Bridging Europe’s Frontiers», organizado en la Universidad de Laponia junto al presidente finlandés, Alexander Stubb, Felipe VI afirmó que, en un escenario en el que los riesgos están cada vez más interconectados, cuando un Estado miembro es «atacado o amenazado» también lo está siendo la Unión Europea en su conjunto. El Rey insistió en que sería «miope» considerar que las crisis están limitadas geográficamente.
Aunque en esta intervención no mencionó expresamente a Ceuta, el mensaje se produce después de que durante la visita el monarca hubiera defendido que la protección de las fronteras exteriores corresponde al conjunto de la Unión. El asunto adquiere especial relevancia tras la crisis migratoria registrada en Ceuta durante el pasado mes de julio.
La Casa del Rey ha presentado el viaje como una oportunidad para reforzar las relaciones bilaterales entre dos países que son socios de la Unión Europea y aliados de la OTAN, con especial atención a la seguridad y defensa de Europa y a los espacios estratégicos del Ártico y el Báltico.
Finlandia refuerza su papel en la seguridad europea
La última jornada del viaje llevó a Felipe VI y a la Reina Letizia a la Base de Laponia de la Fuerza Aérea Finlandesa, en Rovaniemi. El Rey asistió a una exhibición de la Brigada Jaeger y observó el vuelo de cazas finlandeses. Posteriormente, los monarcas visitaron instituciones dedicadas al estudio del Ártico y participaron en actividades relacionadas con la cooperación científica y cultural.
La elección de Rovaniemi no es meramente protocolaria. Finlandia comparte una extensa frontera terrestre con Rusia y su incorporación a la OTAN en 2023 modificó sustancialmente el mapa estratégico de la Alianza en el norte de Europa. Desde entonces, el Ártico y el área del Báltico han adquirido una relevancia creciente en las estrategias de defensa europeas.
Durante la visita, Finlandia y España han puesto de relieve que la seguridad europea debe contemplarse desde una perspectiva global. Esa idea tiene una lectura especialmente interesante para España: mientras Helsinki presta una atención prioritaria a la frontera rusa, Madrid afronta sus propios desafíos en el flanco sur, entre ellos la presión sobre las fronteras de Ceuta y Melilla y el entorno geopolítico del Mediterráneo.
El presidente finlandés, Alexander Stubb, ha subrayado precisamente la necesidad de que Europa entienda su seguridad como un espacio común, en el que las amenazas que afectan a una zona terminan teniendo consecuencias para el conjunto del continente.
Ceuta y el flanco sur entran en la ecuación
El mensaje adquiere especial relevancia en España por la crisis registrada en Ceuta a finales de julio. La entrada masiva de personas procedentes de Marruecos puso a prueba la capacidad de control de la frontera y desencadenó investigaciones judiciales y una intensa discusión política sobre la actuación de España y Marruecos.
El propio Felipe VI ya había defendido durante la cena de Estado ofrecida en Helsinki que la defensa de las fronteras exteriores no debe contemplarse como una responsabilidad aislada de cada país. La Unión Europea, según este planteamiento, debe asumir que tanto sus fronteras septentrionales como las meridionales forman parte de un mismo espacio de seguridad.
Para España, esta concepción tiene una consecuencia política evidente: la protección de Ceuta y Melilla puede enmarcarse dentro de la seguridad europea del mismo modo que la defensa del flanco oriental y septentrional de la OTAN. Las amenazas no son iguales, pero sí pueden afectar al conjunto de los Estados miembros.
La visita también ha permitido profundizar en las relaciones entre Madrid y Helsinki en ámbitos como la defensa, la cooperación empresarial, la innovación, la educación y la investigación científica.
Se trata del primer viaje de Estado de Felipe VI y la Reina Letizia a Finlandia y se produce en un momento en el que Europa está revisando sus políticas de seguridad ante la guerra de Ucrania, la presión migratoria y el deterioro del entorno geopolítico.
El viaje concluye así con un mensaje que trasciende las relaciones bilaterales: en una Europa sometida a una creciente presión estratégica, la seguridad de sus fronteras, desde el Ártico hasta el Mediterráneo, se presenta cada vez más como una responsabilidad compartida.





