La Comunidad de Madrid ha cerrado la primera mitad del año 2026 con una reducción generalizada en sus listas de espera para cirugías, primeras consultas y pruebas diagnósticas. Según los datos oficiales hechos públicos por el Ejecutivo autonómico, la sanidad pública madrileña ha logrado agilizar la atención de los pacientes durante el primer semestre, alcanzando los mejores registros del año en varias categorías críticas.
Las pruebas diagnósticas registran su mínimo anual
El descenso más acusado se ha producido en el tiempo de espera para la realización de pruebas diagnósticas. En este apartado, la demora media ha caído hasta los 51,23 días en junio, lo que representa el nivel más bajo en lo que va de año. Esta cifra supone una reducción del 9,2% en comparación con los datos de enero y una mejora del 15,9% respecto al mismo mes del año anterior.
Por su parte, los tiempos de espera para las primeras consultas con el especialista también han experimentado una evolución positiva. La demora media ha pasado de los 69,45 días registrados al inicio del año a 59,59 días al cierre de junio, lo que equivale a un descenso de casi el 14,2% a lo largo del semestre.
Liderazgo en la demora para intervenciones quirúrgicas
En el ámbito quirúrgico, la Consejería de Sanidad ha situado la espera media para una operación en 48,48 días, frente a los 52,45 días de enero, logrando un recorte del 7%. Desde el Gobierno regional destacan que este indicador consolida a la red pública de Madrid con una demora muy inferior a la media de todo el país, que se sitúa en 121 días de acuerdo con el último balance del Ministerio de Sanidad.
Un balance condicionado por el conflicto del Estatuto Marco
La publicación de estos resultados se produce en un contexto asistencial complejo, marcado por las movilizaciones del sector médico a nivel nacional contra el proyecto de reforma del Estatuto Marco promovido por el Ministerio de Sanidad.
A pesar de que el conflicto laboral ha obligado a aplazar más de 12.200 operaciones y a suspender más de 248.300 consultas en los centros madrileños desde el pasado mes de diciembre, la Consejería de Sanidad señala que la capacidad de adaptación de los equipos profesionales, la coordinación interna del sistema y la incorporación de tecnologías avanzadas han permitido mantener la tendencia a la baja en las estadísticas globales de demora de la región.





