Un F-18M del Ejército del Aire y del Espacio ha derribado un dron que había penetrado en el espacio aéreo de Rumanía durante una misión de vigilancia de la OTAN. La operación tuvo lugar durante la madrugada del domingo 16 de agosto y constituye un importante hito operativo para la aviación militar española.
La alerta se produjo después de que los sistemas de vigilancia detectaran una traza aérea no identificada procedente del entorno del mar Negro y próxima al delta del Danubio. Dos F-18M del Ala 12, desplegados en la base aérea rumana de Mihail Kogălniceanu como parte del Destacamento Aéreo Táctico Paznic, fueron activados e integrados en la cadena de mando y control de la Alianza.
Los cazas españoles localizaron el objetivo y realizaron su identificación visual en condiciones nocturnas. Tras confirmar que se trataba de un sistema aéreo no tripulado de un tipo habitualmente empleado como dron de ataque, las autoridades autorizaron su neutralización. Uno de los F-18 empleó armamento aire-aire y consiguió derribarlo. Los restos cayeron en una zona despoblada y no se han comunicado daños personales.
El origen del aparato no ha sido confirmado oficialmente por las autoridades rumanas, aunque fuentes de la OTAN apuntan a que podría tratarse de un dron ruso. La investigación continúa, por lo que su procedencia debe considerarse todavía pendiente de confirmación.
Según el Estado Mayor de la Defensa, la intervención supone el primer derribo de una amenaza aérea realizado por un caza español desde el ingreso de España en la OTAN. También es la primera ocasión en la que un aliado distinto de la Fuerza Aérea rumana derriba un dron sobre territorio de Rumanía.
La actuación evidencia el papel que desempeña España en la protección del flanco oriental de la Alianza y la capacidad de reacción de los medios españoles desplegados en las misiones de Policía Aérea de la OTAN.





