Granada ha vuelto a temblar con fuerza. Un nuevo terremoto de magnitud 4,6 ha sacudido durante la mañana de este martes 18 de agosto la capital y buena parte de su área metropolitana, en un episodio que prolonga la intensa actividad sísmica registrada durante los últimos días en la provincia.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha situado nuevamente el epicentro en Alhendín, municipio localizado al sur de Granada y convertido en el principal foco de la actual serie sísmica. El movimiento se ha producido a las 10:37 horas y a una profundidad aproximada de cinco kilómetros. La sacudida ha sido ampliamente percibida en Granada capital y numerosos municipios metropolitanos, así como en puntos de otras provincias, entre ellos Almería.
Las primeras informaciones disponibles no apuntan por el momento a víctimas ni a daños materiales provocados por este nuevo temblor, aunque la situación continúa bajo seguimiento y los datos pueden actualizarse conforme avancen las comprobaciones.
El terremoto llega apenas cuatro días después del importante seísmo registrado durante la madrugada del sábado. El IGN terminó fijando aquel movimiento en una magnitud momento Mw 4,8, con epicentro al noreste de Alhendín y a unos ocho kilómetros al suroeste de la ciudad de Granada. El organismo constató además que se trató de un terremoto muy superficial.
Desde entonces, la actividad del subsuelo granadino ha permanecido bajo una estrecha vigilancia. Hasta la tarde del lunes, el IGN había contabilizado 348 terremotos desde las 00:00 horas del 14 de agosto, la mayoría de magnitud inferior a 2 y localizados a menos de diez kilómetros de profundidad. De ellos, 37 habían sido sentidos por la población.
Para mejorar la monitorización del episodio, el Instituto Geográfico Nacional ha desplegado además dos estaciones sísmicas portátiles en el área epicentral, que se suman a la red permanente existente en el entorno. Los datos obtenidos permiten precisar mejor tanto la localización de los movimientos como sus características.
El nuevo seísmo de 4,6 rompe así la tendencia de réplicas de menor intensidad observada durante las jornadas anteriores y vuelve a poner en alerta a una población especialmente pendiente de cualquier movimiento después del fuerte temblor del pasado fin de semana.





