Invasión migratoria
El Servicio Europeo de Acción Exterior reconoce actividad de desinformación rusa, pero posterior a la avalancha del 30 y 31 de julio. La Comisión Europea no encuentra ningún indicio de una campaña israelí organizada, y el Gobierno español mantiene sus acusaciones pese al desmentido
La Unión Europea ha desautorizado este martes, 1 de septiembre, la principal explicación que el Gobierno de Pedro Sánchez venía ofreciendo sobre el origen de la invasión migratoria de Ceuta. El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) ha comunicado que no dispone de «pruebas concluyentes» de que la entrada masiva de inmigrantes registrada el 30 y 31 de julio fuera desencadenada por una campaña de desinformación orquestada por un Estado extranjero, tal y como había sugerido el presidente del Gobierno en los últimos días.
«No tenemos pruebas concluyentes que sugieran que la crisis en sí fuera desencadenada por desinformación procedente de actores estatales extranjeros», declaró un portavoz de Exteriores de la UE, en unas palabras recogidas por El Español y por COPE.
Lo que dice el informe europeo
El informe del SEAE sí confirma que detectó actividad de desinformación vinculada a Rusia, pero la sitúa después del estallido de la crisis, no como su causa. Según Bruselas, redes afines al Kremlin —a través de Telegram, Russia Today y Sputnik— amplificaron bulos y difundieron vídeos falsos sobre los migrantes en los días posteriores al 31 de julio, en lo que Libertad Digital describe como un intento de «sacar partido» de una situación ya desatada, no de provocarla.
Sobre Israel, la UE es aún más tajante. Solo se han identificado mensajes de cargos y diplomáticos israelíes a título individual —entre ellos Danny Danon e Itamar Ben Gvir— críticos con la gestión española, pero sin que exista, según Bruselas, ninguna campaña organizada ni vinculación con el Estado israelí. El propio Gobierno de Israel se desmarcó de inmediato de las acusaciones de Moncloa, calificándolas de «mentira descarada» y de «mentiras difamatorias», según recogió Libertad Digital ya el pasado 31 de agosto.
Reacciones en España
El presidente del Gobierno había señalado directamente a «redes rusas e israelíes» y a la «internacional ultraderechista» como responsables de amplificar la crisis, vinculando estas acusaciones con las posiciones de España sobre Ucrania y Gaza, mientras eximía de responsabilidad a Marruecos. Tras el desmentido de Bruselas, la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, defendió que el Gobierno dispone de «evidencias» propias de que «foros digitales» amplificaron lo ocurrido, basadas en «informes internos» cuyo contenido no ha detallado, según recoge Libertad Digital. Rusia, por su parte, ya había rechazado el lunes cualquier implicación, asegurando que las acusaciones de Sánchez no tienen «nada que ver» con la realidad.
El desmentido europeo ha reavivado además las críticas de la oposición. El PP acusa a Sánchez de alimentar una «conspiranoia» que sirve para exculpar a Marruecos mientras se señala a actores externos, y pregunta cómo pudieron cruzar la frontera decenas de miles de personas sin conocimiento de las autoridades marroquíes. Vox, por su parte, insiste en responsabilizar directamente a Rabat y reclama la suspensión de los acuerdos preferentes entre España y Marruecos. Significativamente, ni siquiera Sumar, socio de coalición del PSOE, respalda por completo la tesis de Moncloa: la formación liderada por Yolanda Díaz se ha desmarcado del relato oficial y reconoce que Marruecos tiene responsabilidad en lo ocurrido «por acción u omisión».
El choque entre la versión de Bruselas y la de Moncloa se produce en plena tensión institucional por la gestión de la crisis, con el Gobierno cuestionado también por la ausencia de una visita del Rey a Ceuta y con nuevas movilizaciones ciudadanas convocadas para mañana, miércoles 2 de septiembre, en varias ciudades españolas.





