España todavía tiene reciente el espectacular eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, pero el cielo no ha terminado de ofrecer acontecimientos astronómicos este verano. Apenas dieciséis días después, durante la madrugada del viernes 28 de agosto, tendrá lugar un profundo eclipse parcial de Luna que podrá observarse desde todo el territorio español.
Y de parcial tendrá, en realidad, muy poco. En el momento de máximo eclipse, la magnitud alcanzará 0,93, lo que significa que la sombra más oscura de la Tierra cubrirá el 93 % del diámetro lunar. En términos de superficie, aproximadamente un 96,2 % del disco de la Luna quedará dentro de la umbra terrestre. A simple vista, por tanto, nuestro satélite llegará a parecer casi completamente eclipsado.
El fenómeno comenzará con la entrada de la Luna en la penumbra terrestre a las 03:23 horas en la España peninsular, mientras que la fase parcial arrancará aproximadamente a las 04:34. El momento culminante llegará alrededor de las 06:13 horas, cuando prácticamente todo el disco lunar estará sumergido en la sombra de nuestro planeta. La fase parcial finalizará hacia las 07:52, aunque desde buena parte de España la Luna se habrá puesto antes.
La localización será determinante. Según el Instituto Geográfico Nacional, en el centro y este peninsular, Baleares y Melilla, la Luna desaparecerá bajo el horizonte antes de que concluya la fase parcial. En cambio, desde el oeste de la Península, Canarias y Ceuta podrán contemplarse más fases del fenómeno antes del ocaso lunar.
Para disfrutarlo no hará falta ningún equipo específico. A diferencia de los eclipses solares, un eclipse lunar puede contemplarse directamente y sin protección ocular, aunque unos prismáticos o un pequeño telescopio permitirán apreciar con mayor detalle cómo la sombra terrestre avanza sobre los cráteres y mares lunares.
El eclipse será visible también desde amplias regiones de Europa, África y América y tendrá una fase parcial de aproximadamente tres horas y dieciocho minutos.
Será, además, el perfecto epílogo astronómico a un agosto excepcional: después de que la Luna se interpusiera entre España y el Sol el día 12, ahora será la Tierra la que se coloque entre el Sol y la Luna, proyectando sobre nuestro satélite su propia sombra. Dos eclipses separados por apenas dos semanas que convierten agosto de 2026 en un mes difícil de olvidar para los aficionados a mirar el cielo.





