La comunidad científica mantiene la vista puesta en el asteroide 2026 JH2, un objeto espacial descubierto hace apenas unos días que realizará un sobrevuelo extremadamente cercano a la Tierra este lunes 18 de mayo.
Según los cálculos de la NASA y distintos observatorios astronómicos, el asteroide pasará a unos 90.000 kilómetros de nuestro planeta, aproximadamente una cuarta parte de la distancia que separa la Tierra de la Luna. En términos astronómicos, se trata de un acercamiento muy notable.
El objeto fue detectado el pasado 10 de mayo por el observatorio Mount Lemmon Survey, en Arizona, dentro de los programas internacionales de vigilancia de objetos cercanos a la Tierra. Los expertos estiman que tiene un tamaño de entre 16 y 35 metros de diámetro, similar al de un gran autobús o un pequeño edificio.
Un acercamiento muy inusual
Aunque la distancia pueda parecer enorme desde una perspectiva humana, los astrónomos recuerdan que el espacio es inmenso y que este tipo de aproximaciones son relativamente raras. De hecho, el asteroide pasará más cerca que algunos satélites artificiales situados en órbitas elevadas alrededor de la Tierra.
d≈91000 km≈41DTierra-Luna
El evento ha despertado un enorme interés entre aficionados a la astronomía y científicos de todo el mundo, especialmente porque el descubrimiento del objeto se produjo pocos días antes de su máxima aproximación.
No existe riesgo de impacto
Pese a la espectacularidad de los titulares, las agencias espaciales han dejado claro que no existe peligro de colisión con la Tierra. Las trayectorias calculadas sitúan al asteroide pasando de forma segura junto a nuestro planeta.
La NASA clasifica este tipo de objetos como “asteroides cercanos a la Tierra” o NEOs (Near Earth Objects), y su seguimiento forma parte de los programas de defensa planetaria que monitorizan miles de cuerpos celestes potencialmente peligrosos.
El sobrevuelo de 2026 JH2 servirá también para recopilar datos científicos sobre su composición, velocidad y trayectoria, información clave para mejorar los sistemas de detección y prevención ante futuros objetos espaciales que puedan representar una amenaza real.





