El Ejército del Aire y del Espacio ha marcado un precedente histórico en la proyección estratégica de capacidades militares al embarcar, por primera vez, dos helicópteros NH90 en el interior de aeronaves A400M para su despliegue en el ejercicio internacional Southern Strike, que se celebra en Gulfport, Misisipi. Este logro técnico y logístico sitúa a España en la vanguardia de la movilidad aérea militar y refuerza su papel en operaciones multinacionales.
Un despliegue sin precedentes
El traslado de los NH90 del Ala 48 en dos A400M del Ala 31 constituye un hito mundial que demuestra la capacidad de transporte estratégico, sostenimiento logístico y rapidez de despliegue del Ejército del Aire y del Espacio. Esta operación permite proyectar helicópteros de operaciones especiales a miles de kilómetros en tiempos reducidos, un factor clave en escenarios de crisis o misiones internacionales.
En el ejercicio participan tres unidades principales:
- EZAPAC (Escuadrón de Zapadores Paracaidistas), unidad de operaciones especiales.
- Ala 35, con un CN-295 y su tripulación.
- Ala 48, con dos helicópteros NH90 Lobo.
El contingente del Ala 48 está formado por 37 militares, incluyendo pilotos, mecánicos, rescatadores, armeros y personal técnico encargado del mantenimiento operativo durante todo el ejercicio.
Southern Strike: entrenamiento de alta intensidad
El ejercicio Southern Strike es un adiestramiento avanzado centrado en operaciones aéreas especiales en un entorno conjunto y multinacional. Durante las maniobras, las unidades españolas participarán en escenarios complejos que incluyen:
- Asaltos a edificios.
- Saltos paracaidistas.
- Prácticas de tiro con fuego real.
- Vuelos tácticos a baja cota, diurnos y nocturnos.
- Operaciones con gafas de visión nocturna.
Estas actividades permiten perfeccionar procedimientos de inserción y extracción de fuerzas, coordinación aire-tierra y apoyo a unidades de operaciones especiales en entornos de alta exigencia.
Integración del poder aéreo y operaciones especiales
El EZAPAC participa con 12 operadores especializados, incluyendo un equipo operativo con capacidades de integración aire-tierra (SOTU-ALI), esenciales para misiones de guerra de alta intensidad. Su papel será clave para coordinar el poder aéreo con fuerzas terrestres aliadas, optimizando la eficacia operativa en escenarios reales.
Interoperabilidad y liderazgo internacional
La participación española en Southern Strike refuerza la interoperabilidad con fuerzas aliadas y consolida la integración entre unidades del Ejército del Aire y del Espacio. Este tipo de ejercicios permite compartir procedimientos, mejorar la coordinación multinacional y mantener un alto nivel de preparación ante misiones reales.
Además, el éxito del transporte de los NH90 en A400M proyecta una imagen de liderazgo tecnológico y operativo, demostrando la capacidad de España para ejecutar despliegues complejos con rapidez y eficacia.
Un avance estratégico con impacto global
El hito alcanzado no solo tiene valor técnico, sino también estratégico. La capacidad de transportar helicópteros de operaciones especiales en aeronaves de transporte táctico amplía el alcance de las misiones, reduce tiempos de respuesta y mejora la autonomía operativa.
En un contexto internacional marcado por desafíos de seguridad cambiantes, la proyección estratégica y la movilidad aérea se consolidan como elementos esenciales para garantizar la eficacia de las fuerzas armadas y su contribución a la estabilidad global.





