El 43 Grupo mantiene una ofensiva aérea sin descanso frente a los incendios del verano

Incendio fortestal desde cabina del 43 Grupo | Imagen tratada con IA generativa
Incendio fortestal desde cabina del 43 Grupo | Imagen tratada con IA generativa

El 43 Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire y del Espacio continúa afrontando una de las campañas contra incendios más exigentes de los últimos años. Entre el 22 de junio y el 28 de julio, sus aviones anfibios encadenaron 37 jornadas consecutivas de operaciones, con 269 actuaciones aéreas, más de 3.000 descargas y más de 18 millones de litros de agua arrojados sobre las llamas.

La actividad había comenzado mucho antes del periodo de mayor riesgo. La primera activación de 2026 se produjo el 30 de marzo en Losar de la Vera, en Cáceres. Posteriormente, los Canadair participaron en los incendios de Los Garres y Lages, en Murcia, y en los fuegos de Alosno y Villanueva de los Castillejos, en Huelva, donde se superaron conjuntamente los 800.000 litros descargados.

Durante julio, la simultaneidad de grandes incendios multiplicó las misiones. Los Corsarios actuaron en La Bisbal d’Empordà, Igüeña, Los Gallardos, Orés y Lozoyuela, además de desplegarse en Vouzela, Portugal. Una de las intervenciones más prolongadas tuvo lugar en La Mierla, Guadalajara, con más de 370 descargas y alrededor de 2,2 millones de litros lanzados sobre un incendio de comportamiento extremo.

El esfuerzo alcanzó su punto más intenso en los grandes fuegos de San Martín de Valdeiglesias, Madrid, y Burgohondo, Ávila. En una sola jornada, siete Canadair efectuaron 215 descargas y vertieron más de 1,2 millones de litros. En estas operaciones trabajaron junto a cuatro CL-415 enviados por Italia y Grecia mediante el Mecanismo Europeo de Protección Civil, lo que permitió reforzar los ciclos de carga y ataque sobre los frentes más peligrosos.

Cada pasada exige volar a baja altura, entre humo, turbulencias y obstáculos, mientras la tripulación calcula visualmente el punto de suelta. Los aviones pueden recoger más de 6.000 litros en pocos segundos sobre embalses, ríos o zonas costeras y regresar rápidamente al incendio, encadenando descargas sucesivas.

La unidad también intervino en el incendio de la Vall d’Uixó, en Castellón, donde acumuló más de 142 descargas. Tras el balance oficial cerrado el 28 de julio, los aviones del 43 Grupo continuaron siendo movilizados. Su presencia quedó documentada en el incendio de Veguellina, en Villafranca del Bierzo, declarado el 29 de julio y que llegó a afectar a unas 1.330 hectáreas. El operativo reunió a unos 250 profesionales y hasta 15 medios aéreos, antes de que la evolución favorable permitiera reducir el nivel de gravedad y realojar a los vecinos evacuados.

A fecha de 2 de agosto, el último balance acumulado publicado por el Ejército del Aire y del Espacio sigue situado en más de 18 millones de litros, sin incorporar todavía todas las misiones posteriores al 28 de julio. La campaña continúa abierta y mantiene bajo máxima presión no solo a las tripulaciones, sino también a mecánicos, especialistas, personal de operaciones y equipos logísticos, responsables de recuperar durante la noche aeronaves que deben volver a despegar al amanecer.

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