Los incendios que afectan a las provincias de Ávila y Madrid, cuyos frentes han terminado confluyendo, se han convertido oficialmente en el mayor incendio registrado en la historia de España, con más de 172.000 hectáreas arrasadas en lo que va de año y un perímetro de fuego que supera ya los 160 kilómetros. La cifra de afectados se mantiene en torno a las 91.000 personas —63.000 evacuadas y 28.000 confinadas—, según los últimos datos facilitados por la directora de Protección Civil, mientras el fuego permanece activo y sin controlar en algunos de sus puntos más sensibles.
Una noche de trabajo positiva antes de que empeore el tiempo
El despliegue de más de 400 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de los servicios de bomberos, concentrado durante la noche del lunes en la zona norte del pantano de San Juan —considerada «el punto más sensible» del dispositivo—, ha dado como resultado un avance «razonablemente positivo» en las labores de extinción. La jornada de hoy martes se considera central, ya que a partir de mañana miércoles las condiciones meteorológicas empeorarán con la llegada de la cuarta ola de calor del verano, lo que podría dificultar de nuevo el trabajo de los equipos sobre el terreno.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se mostró esta mañana optimista en un mensaje en la red social X, en el que aseguró que «la situación de los incendios mejora poco a poco» gracias al trabajo de los bomberos, hasta el punto de plantear ya «el realojo de varios municipios con seguridad».
Más de 50 carreteras cortadas y suspensión de las labores agrícolas
El impacto sobre las infraestructuras sigue siendo severo: al menos 52 carreteras permanecen cortadas por los incendios, repartidas entre Ávila (18 tramos locales), Madrid (16), Castellón (8) y Toledo (6), además de cuatro vías interprovinciales. Se ha decidido además suspender, mientras dure la emergencia, todas las labores de cosecha que impliquen el uso de maquinaria agrícola en la Comunidad de Madrid y en las provincias de Ávila y Toledo, ante el riesgo de que estas actividades puedan provocar nuevos focos.
Entre las buenas noticias de la jornada figura el levantamiento del confinamiento en toda La Vall d’Uixó (Castellón), donde miles de vecinos han podido regresar ya a sus hogares, aunque el incendio de la zona, que afronta ya su cuarto día activo tras calcinar 8.500 hectáreas, sigue sin darse por controlado debido al viento flojo y a posibles problemas de visibilidad. En paralelo, se ha autorizado el realojo de nueve de los once municipios evacuados en la provincia de Toledo, mientras se mantiene el desalojo en La Iglesuela y Sartajada.





