Un terremoto de magnitud 5,0, según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), sacudió la madrugada de este sábado la provincia de Granada, con epicentro al noreste de Alhendín. El movimiento se registró a la 1:04 horas a escasa profundidad, un dato clave para entender por qué se percibió con tanta fuerza en un radio tan amplio. El IGN elevó la magnitud inicial de 4,8 a 5,0 horas después del suceso, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos situó la cifra en 5,2.
El seísmo se dejó sentir en al menos diez provincias españolas, incluidas Málaga, Córdoba, Jaén, Almería e incluso Madrid, y los avisos llegaron desde toda Andalucía salvo Huelva y Cádiz. No fue un episodio aislado: siete horas antes ya se había registrado un terremoto de magnitud 3,7 con epicentro en La Zubia, y a lo largo de la madrugada y la mañana el IGN ha ido sumando réplicas hasta superar la cuarentena, con epicentros en Ogíjares, Otura, Gójar, Churriana de la Vega, Armilla y la propia Alhendín. Hacia las once horas se registró una nueva réplica de baja intensidad, la última de una secuencia que sigue activa aunque muy debilitada respecto al movimiento principal.
Daños materiales, desalojos preventivos y una provincia en fase de evaluación
El terremoto provocó desprendimientos, caída de elementos de fachadas y tejados, aparición de grietas y algún rescate de personas atrapadas en ascensores, aunque hasta el momento no se ha confirmado ningún herido. El 112 de Andalucía ha gestionado más de doscientos avisos relacionados con el seísmo, y los bomberos recibieron un centenar de llamadas para inspeccionar edificios, principalmente en el sur de la capital granadina y en municipios como Ogíjares, La Zubia y Armilla.
En Las Gabias, Protección Civil y las fuerzas de seguridad procedieron al desalojo preventivo de un edificio afectado. El Ayuntamiento de Armilla abrió parques y un pabellón deportivo para acoger a los vecinos que optaron por no regresar a sus viviendas durante la noche, una escena que se repitió en plazas y espacios abiertos de buena parte del área metropolitana. En Granada capital, las primeras revisiones municipales no han detectado daños estructurales generalizados, aunque persisten desperfectos puntuales en fachadas y elementos no estructurales.
La Junta de Andalucía mantiene activada la fase de emergencia, situación operativa 1, del Plan ante el Riesgo Sísmico. El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, confirmó la decisión durante la madrugada, y el presidente Juanma Moreno pidió a la población «calma» y «mucho cuidado» ante el riesgo de desprendimientos en cornisas y fachadas ya dañadas. Durante la jornada, la Diputación de Granada convocará a un comité de técnicos para revisar los inmuebles afectados y determinar qué medidas adoptar en cada caso.
El episodio recuerda al enjambre sísmico registrado en la Vega de Granada en enero de 2021, cuando la Junta mantuvo activada la fase de preemergencia durante tres meses y gestionó más de 1.600 avisos. Granada es, de hecho, una de las zonas de mayor actividad sísmica de la península ibérica, con antecedentes históricos de gravedad muy superior, como el terremoto de Atarfe-Albolote de 1956, que causó doce fallecidos.





