Dos helicópteros que participaban este domingo en las labores de extinción de un incendio forestal colisionaron en pleno vuelo en la zona de Psatha, al oeste de Atenas. Uno de los aparatos cayó contra una zona arbolada tras el impacto, mientras que el segundo consiguió mantenerse en el aire, liberar la carga de agua que transportaba y alejarse del lugar.
Los dos helicópteros, del fabricante Bell y contratados por el Servicio de Bomberos griego, habían despegado del aeródromo militar de Elefsina. Cada aeronave transportaba a dos personas, por lo que el dispositivo de emergencia tuvo que localizar y evacuar a cuatro ocupantes. Las autoridades informaron inicialmente de que dos de ellos habían sido encontrados con vida y con heridas leves, mientras que los otros dos fueron recuperados inconscientes y trasladados al Hospital General de la Fuerza Aérea 251, en Atenas.
Medios griegos señalan que los dos ocupantes del helicóptero que se precipitó contra el terreno habrían fallecido. Las víctimas serían un piloto de nacionalidad rumana y un coordinador aéreo griego. No obstante, durante las primeras horas posteriores al accidente, el Servicio de Bomberos se limitó a confirmar que ambos habían sido encontrados sin conocimiento, por lo que el balance definitivo debe quedar sujeto a la comunicación oficial de las autoridades sanitarias.
Las imágenes difundidas en redes sociales muestran a los dos helicópteros operando a muy baja altura sobre una zona afectada por el humo. En la grabación parece observarse cómo el rotor principal del aparato situado más abajo alcanza la parte inferior del segundo helicóptero. El contacto provoca la pérdida inmediata de control del primero, que cae envuelto en una columna de humo. La autenticidad y la secuencia completa del vídeo deberán ser analizadas dentro de la investigación.
Las causas del accidente todavía se desconocen. Los investigadores deberán determinar si existió un problema de separación entre aeronaves, una pérdida de visibilidad causada por el humo, un error de coordinación o la influencia de los fuertes vientos que complicaban las operaciones.
El suceso se produjo mientras centenares de efectivos combatían varios frentes activos en el oeste del Ática. Las llamas amenazaban Psatha, Porto Germeno y el entorno de Megara, donde las autoridades habían ordenado evacuaciones preventivas ante el avance del incendio. El siniestro pone de relieve el elevado riesgo de las misiones aéreas contra incendios, realizadas a baja altura, con visibilidad cambiante y una elevada carga de trabajo para las tripulaciones.





