A menos de ocho semanas de las elecciones generales del 29 de noviembre, varias encuestas coinciden en un mismo diagnóstico: el bloque formado por el PP de Alberto Núñez Feijóo y Vox de Santiago Abascal sumaría ya los escaños suficientes para gobernar en solitario, mientras el PSOE de Pedro Sánchez afronta la campaña en clara desventaja.
El bloque de centroderecha, cerca o por encima de los 200 escaños
Los sondeos publicados en los últimos días no solo apuntan en la misma dirección, sino que además elevan progresivamente la distancia entre bloques. Un sondeo recogido por Moncloa.com sitúa a PP y Vox en 212 escaños conjuntos, muy por encima de los 176 necesarios para la mayoría absoluta, y descarta que la “ofensiva de la vivienda” lanzada por el Gobierno esté moviendo el voto. En la misma línea, Telemadrid recoge otras mediciones que colocan al bloque “rozando los 200 escaños”, y el sondeo de La Vanguardia reproducido por el Diari de Tarragona habla igualmente de que PP y Vox “consolidan su ventaja” y se acercan a la mayoría absoluta. La coincidencia entre institutos distintos, en plena precampaña, refuerza la idea de una tendencia asentada y no de un dato puntual.
La caída de los decretos y el desgaste de Sánchez explican el vuelco
Para los analistas consultados por estos medios, el deterioro del PSOE no es solo una cuestión de desgaste natural de legislatura. Última Hora destaca este mismo domingo que PP y Vox “lograrían la mayoría absoluta tras la caída de los decretos”, en referencia al tropiezo parlamentario del Gobierno con sus últimas medidas, mientras que esDiario resume el estado de ánimo en Moncloa con un titular elocuente: “Las encuestas que desafían a Sánchez: PP y Vox arrasan mientras Moncloa sopesa las elecciones”. A ese desgaste se suman el ruido judicial en torno al entorno del presidente y la dificultad del espacio de izquierdas para presentarse unido, lo que estaría empujando a parte del electorado indeciso hacia el PP como voto de cambio.
Con la campaña oficial aún por comenzar —Feijóo ya ha arrancado su precampaña en Madrid junto a Ayuso y Almeida, y el cara a cara con Sánchez está fijado para el 16 de noviembre—, todas las fuentes consultadas coinciden en una misma cautela: quedan casi dos meses de campaña, tiempo suficiente para que el escenario se mueva si surgen nuevos acontecimientos. Pero, por ahora, la fotografía que ofrecen las encuestas es la de un PSOE a la defensiva y un bloque de centroderecha que afronta el 29-N como clarísimo favorito.





